Paul Fervoy | Chief Executive Officer | Siftia
En los últimos años, el concepto de neutralidad tecnológica ha tomado un protagonismo significativo en el debate público y en la formulación de políticas públicas en América Latina, especialmente en el ámbito de las telecomunicaciones y, más recientemente, en la implementación de tecnologías 5G. Como expresidente de Cámara de Tecnologías de Información y Comunicación y testigo activo de los desafíos y oportunidades que enfrenta la región en este contexto, he tenido la oportunidad de reflexionar sobre estos temas, e inspirado por una entrevista de un podcast – mencionado y enlazado más adelante – que resaltó la urgencia de abordar la brecha digital, los desafíos de la inteligencia artificial y la necesidad de un acceso equitativo a la tecnología.
Principios de Neutralidad Tecnológica
La neutralidad tecnológica, un principio que defiende la igualdad de oportunidades para todas las tecnologías en el mercado, se ha revelado no sólo como un ideal a aspirar, sino como una necesidad práctica para fomentar la innovación, la competitividad y, sobre todo, para garantizar que los beneficios de la tecnología sean accesibles para todos. Esta visión es particularmente relevante en el contexto de la implementación del 5G en Costa Rica, donde CAMTIC ha jugado un papel crucial en señalar la importancia de mantener este principio en el desarrollo de reglamentaciones que rijan esta nueva tecnología.
Desde mi experiencia en CAMTIC, he aprendido que abogar por la neutralidad tecnológica no es solo una cuestión de principios, sino una estrategia pragmática para asegurar el desarrollo sostenible y equitativo de nuestras sociedades. En este sentido, la neutralidad tecnológica se convierte en un puente hacia el futuro, uno que nos permite navegar por la complejidad de la era digital sin favorecer las tecnologías incumbentes y sin perder de vista la equidad y la inclusión.
Neutralidad Tecnológica en Centroamérica
Reflexionando sobre las perspectivas compartidas por Félix Riaño a Betania Allo y Paula Brenes Ramírez en una reciente conversación del podcast EntreVistas (de El Siglo 21 es Hoy) (YouTube y Spotify) me motivó a recordar y reflexionar sobre mis experiencias con el desarrollo en Costa Rica de la neutralidad tecnológica, un principio que además resuena profundamente con mis experiencias y convicciones. La discusión entre las expertas me ha llevado a contemplar cómo la neutralidad tecnológica se entrelaza con la realidad de América Latina, una región caracterizada por sus recursos limitados y la constante búsqueda de un desarrollo equitativo.
escuchar a los expertos que realizan informes técnicos que puedan realmente ayudar a los políticos a tomar decisiones informadas a regular en base al conocimiento en base al acceso a las tecnologías en base a no favorecer ni limitar el acceso creo que que ese es uno de los grandes desafíos – Betania Allo
La entrevista destacó cómo nuestros países enfrentan el desafío de adoptar tecnologías de manera que fomente la innovación sin dejar a nadie atrás. La mencionada neutralidad tecnológica emerge como una solución pragmática, ofreciendo un terreno de juego nivelado para todos, desde las zonas urbanas hasta las comunidades rurales más distantes. Este principio no solo democratiza el acceso a la tecnología, sino que también se presenta como un derecho fundamental, asegurando que la conectividad y los beneficios derivados de la tecnología sean accesibles para todos, independientemente de su ubicación geográfica o situación económica.
Caso de Neutralidad en 5G de Costa Rica
Paula hace alusión a un ejemplo reciente de Costa Rica de la aplicación de la neutralidad tecnológica en el contexto del “Reglamento sobre medidas de ciberseguridad aplicables a los servicios de telecomunicaciones basados en la tecnología de quinta generación móvil (5G)” propuesto por el Ministerio de Ciencia, Innovación, Tecnología y Telecomunicaciones de Costa Rica . Desde mi presidencia de CAMTIC, se instó al MICITT a promover mesas de diálogo para revisar y optimizar el marco de ciberseguridad 5G, destacando la necesidad de un enfoque inclusivo y colaborativo para la implementación de tecnologías críticas como el 5G. Como dice Paula, muchas veces se priorizan lo que, “siguen siendo acciones políticas sobre [por encima de] criterios técnicos”. No solamente en Costa Rica, sino en la región, comenta Betania, que lo que se requiere es, “escuchar a los expertos que realizan informes técnicos que puedan realmente ayudar a los políticos a tomar decisiones informadas a regular en base al conocimiento en base al acceso a las tecnologías en base a no favorecer ni limitar el acceso creo que que ese es uno de los grandes desafíos”. La llamada de CAMTIC fue justamente una propuesta para sentar a dialogar sobre los criterios técnicos de la implementación de 5G.
El enfoque de CAMTIC hacia la neutralidad tecnológica y su aplicación práctica en el caso del reglamento de 5G ejemplifica cómo las organizaciones de la sociedad civil pueden y deben jugar un rol activo en la promoción de políticas que soporten un desarrollo tecnológico equitativo y accesible. Al promover estándares abiertos e interoperabilidad, CAMTIC no solo aboga por una industria tecnológica más competitiva y diversa en Costa Rica, sino que también establece un modelo para otros países en la región de Centroamérica y más allá.
Neutralidad como motor de innovación
La entrevista con Betania y Paula también subrayó la necesidad de una colaboración internacional y la negociación como herramientas clave para alcanzar un acceso más equitativo a la tecnología. Esta perspectiva resuena conmigo, especialmente considerando mi experiencia en la representación de la industria tecnológica de Costa Rica y ante foros de la región. La idea de negociar como bloque regional, aprovechando la neutralidad tecnológica para beneficiar a nuestras comunidades en su conjunto, no solo es estratégicamente sensata sino también profundamente justa.
Por otro lado, la entrevista también reveló las dificultades inherentes a este camino. Cada objetivo que nos proponemos alcanzar, especialmente en campos tan dinámicos y críticos como la tecnología y la ciberseguridad, demanda un esfuerzo considerable. Explican las expertas como la implementación exitosa de la neutralidad tecnológica requiere de una visión comprensiva que abarque desde la legislación y la infraestructura hasta la educación y la inclusión digital. Estamos, sin duda, contrarreloj, enfrentando desafíos inminentes que la inteligencia artificial y otras tecnologías avanzadas nos presentarán. Sin embargo, estoy convencido de que, a través del diálogo, la colaboración y un compromiso firme con nuestros principios, podemos navegar estos desafíos y crear un futuro tecnológico que refleje nuestros valores más profundos de equidad, accesibilidad y progreso para todos.


